vinos franceses y españoles

Las 5 diferencias entre los vinos franceses y los españoles

No hay duda de que los vinos franceses y españoles, junto con los italianos, son firmes competidores a nivel internacional. Gracias a la excelente calidad de sus caldos, estos tres países se han convertido en los mayores exportadores de vino y sitúan algunos de sus productos entre los más reconocidos a nivel mundial. Descubre en esta entrada qué es lo que hace diferentes a los vinos de estos dos países.

Descubre lo que diferencia a los vinos españoles y los franceses Clic para tuitear

Producción y exportación

En 2018 se exportaron 10 800 millones de litros de vino, lo que supone un mercado por valor de 31 300 millones de euros. España, Italia y Francia encabezaron la lista de exportadores, sumando un total de 5.480 litros entre los tres, un 50.7 % del total del mercado. En esta competición, Francia y España se distinguen por sus distintas fortalezas: mientras que España lidera el sector en cuanto a volumen y Francia lo hace a nivel económico, lo que se debe principalmente al destino comercial de su producción.

Algo más de la mitad de las exportaciones internacionales se dedican a vino embotellado. Se trata del formato para consumo final, cuyo precio por litro es más caro. En este mercado es Francia quien posee la primera posición, destinando un 73 % de sus exportaciones para este fin.

Por otro lado, España lidera el mercado del vino a granel que, pese a ser más de un tercio del total de las exportaciones en volumen, solo representa un 8 % de la facturación. Los expertos aseguran que esta fortaleza es debida a que en el segmento de precio más bajo, es más fácil encontrar vinos españoles de calidad.

Historia

Para entender el origen de la gran diferencia entre los vinos franceses y los españoles, es importante remontarse a la historia y a los sistemas de producción de cada país, ya que juegan un papel muy importante en la determinación del sistema comercial y el éxito internacional de cada uno.

Por un lado, uno de los principales motores de la producción vinícola francesa es la región de Burdeos que está situada estratégicamente. Cuenta con un puerto que tradicionalmente permitía la comercialización y exportación a Inglaterra. Y es que gracias a la presencia de este país en el feudo de Aquitania, los vinos franceses con buen sabor ganaron popularidad, convirtiéndose así en el primer importador de vinos galos desde la Edad Media.

Sin embargo, en España, la producción de vino no ha tenido vocación internacional hasta mucho más tarde. La tradición y los sistemas de producción casi artesanales han sido transmitidos de generación en generación. Estos sistemas de producción, junto con el clima más estable, han dado lugar a un tipo de vino de calidad más consistente, donde las uvas tienen más tiempo para madurar.

Francia y España se distinguen por sus distintas fortalezas en la calidad de sus vinos Clic para tuitear

Clasificación

Otra de las grandes diferencias es el sistema de clasificación de los vinos y cómo su producción y origen son determinantes en la consistencia de su calidad.

En el siglo XIX se reguló en Francia, por primera vez, la clasificación de los vinos según los pagos en los que se cultivan las viñas. Esto es, según el tipo de terreno y su microclima. Dicha clasificación distinguía entre Tête de Cuvée, Première Cuvée, Deuxième Cuvée y Troisième Cuvée según la calidad y se ha mantenido prácticamente inalterada hasta la actualidad. Para hacerte una idea, te diremos que de los 13 000 productores de vino que hay en la región de Burdeos, solo 61 caldos son reconocidos como Grand Cru Classé.

vinos españoles y franceses

En el caso español, la calidad de los vinos se evalúa por el tiempo de crianza, clasificándose en Crianza, Reserva y Gran Reserva sin distinguir entre la calidad y procedencia de las viñas. Desde vinos con nombres de bodega hasta vinos de cooperativa, ninguno de ellos tiene que indicar su procedencia específica, permitiendo incorporar a la producción uvas de distintos viñedos.

Una consecuencia clara de ello es una producción más homogénea en España que, al no distinguir entre tipos de uvas, ofrece una calidad más consistente en sus vinos.

Precio

Como consecuencia de las diferencias citadas anteriormente, las oscilaciones de precio son notables. Debido a las distintas calidades estandarizadas en Francia, allí los precios están más polarizados. Conocer el pago permite saber la calidad y, en consecuencia, fijar un precio justo.

En España, al conocerse solo el tipo de crianza, las calidades se homogeneizan, lo que incrementa la competitividad. Al existir vinos de muy buena calidad a precios económicos, los vinos situados en lo alto de la pirámide de precios no pueden subir demasiado sin dejar de ser competitivos y perder cuota de mercado, por lo que los precios, en general, son más moderados.

Elaboración y denominaciones de origen

En Francia, la denominación de origen no es tan importante como el pago. No obstante, sí destacan sus 14 regiones vinícolas mayores como Champagne, Borgoña, Burdeos, etc. y sus otras 4 regiones vinícolas menores.

En España existen 70 denominaciones de origen que indican no solo una procedencia, sino una elaboración y unas calidades ligadas al medio geográfico.

Los líderes de producción y ventas en cada país son los vinos de Burdeos y de Rioja, respectivamente. Ambos son algunas de las variedades más demandadas y con mayor aceptación internacional y, aunque cuentan con algunas similitudes, también tienen grandes diferencias.

Tradicionalmente, el vino de Rioja ha sido más clásico y con menos sabor a fruta y sus especificidades dependen de cada subzona. Además, como hemos visto con la generalidad de los vinos, gracias a la estabilidad del clima su sabor es más consistente.

Debido a su influencia atlántica, los vinos de Burdeos son menos consistentes, ya que debido a la inestabilidad, la producción de uva puede verse comprometida. La importancia de la añada o millesime viene precisamente de esa volatilidad, ya que permite conocer la calidad de la producción.

Los líderes de producción y ventas en cada país son los vinos de Burdeos y de Rioja Clic para tuitear

Conclusión

Como puedes ver, los vinos franceses y españoles tienen unas características que los hacen muy distintos entre sí. Es difícil afirmar qué nacionalidad es mejor en vinos, ya que tanto los sistemas de producción como los de distribución son completamente diferentes. No obstante, sí comparten su gran calidad, así que ¿por qué elegir si podemos disfrutar de ambos?

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